Enfermería Pediátrica:

Bienvenidos a esta sección en la que pondré información relacionada con la enfermería pediátrica, espero que esta sección os guste mucho y que quede muy completa.

De momento pondré aquí los siguientes post:

3. Preparar suero glucosado a distinta concentración del que tenemos. 

2. Vitrolesión. 

1. Experiencia en cuidados paliativos pediátricos en Son Espases, Palma de Mallorca. 

Foto en la consulta de enfermería pediátrica de atención primaria del centro de salud de Campo de Criptana (Ciudad Real).


3. ¿Cómo preparar suero glucosado de diferente concentración a la que tenemos en nuestro servicio?

Muy buenas compis, hoy os traigo una imagen que he creado para explicar cómo preparar un suero glucosado de distinta concentración de las que tenemos en nuestro servicio, esto es bastante utilizado en pediatría (más con neonatos que con mayores, pero, en general, se usa bastante) y hay varias formas de llegar a los resultados. En muchas unidades usan una fórmula con X e Y y hay que hacer bastantes cuentas para llegar a las dosis que necesitas, en mi hospital Alcázar de San Juan, he conocido la regla de las aspas y la he compartido porque hay mucha gente que no la conocía, asi que he decidido crear esta imagen para que sea más fácil de entender, espero que os guste, podéis descargarla y guardarla o imprimirla en vuestras unidades. Si queréis hacer cualquier sugerencia no dudéis en comentar, un abrazo.


2. VITROLESION: Mucho más que un visor de úlceras por presión.

Muy buenas compañeros, hoy os quiero hablar de un dispositivo que descubrí en el congreso de Neonatología y Enfermería Neonatal al que asistí en octubre en Madrid, este congreso fue organizado por la SENEO y la SEEN (Este es el enlace con toda la info, ya se ha pasado pero os puede interesar el próximo, que será en 2021 en Las Palmas de Gran Canaria (perfecto paraíso para un gran congreso) así que os lo dejo aquí: https://www.congresoneonatologia2019.com) y hoy os quiero hablar del dispositivo visor UPP, un curioso dispositivo que llamó mi atención en la ponencia que realizo Evelin Balaguer.

EL VISOR QUE APARECE EN LA FOTOGRAFÍA es el precursos del dispositivo VITROLESION, este visor de úlceras por presión ha sido creado para neonatos y es el que veis que tengo en la mano en la fotografía que he puesto al lado del post, la foto fue realizada por Silvia López mi residente de enfermería pediátrica mayor (:

He buscado algo de info sobre él y hablado con sus “creadores/precursores” en España. No son creadores porque según me han comentado no se considera que esta pieza de metacrilato en cuestión lo hayan descubierto ellos, pero sí que me han comentado que fueron ellos junto a un diseñador industrial quienes decidieron darle esta forma y tamaño para tener un dispositivo adaptado a los neonatos.

El dispositivo es una herramienta que sirve para diferenciar las úlceras por presión categoría I y los eritemas blanqueantes en neonatos presionando la zona dañada. Tiene los extremos ovalados para evitar heridas en los neonatos al aplicarlo sobre su piel y ambos extremos son diferentes para adaptar el tamaño a la zona anatómica donde se utilice. El material del que está hecho es metacrilato para que puede ser limpiado con los agentes desinfectantes de cada hospital sin perder su trasparencia.

En cada unidad pueden tener sus protocolos a la hora de usarlo pero por lo general se debe evaluar la presencia de UPP en el momento del ingreso y reevaluar según resultados de escala NSRAS (para neonatos).

Hasta aquí este dispositivo es bastante útil y si queréis tener información sobre él podéis preguntar por Pablo García o Evelin Balaguer en la web de http://www.upppediatria.org (pinchando sobre el nombre iréis directo a la página, es una web que os recomiendo para que echéis un vistazo a las noticias y novedades sobre el tratamiento de úlceras por presión en pediatría) y seguro que no tienen problema en hablar con vosotros.

Pero, este equipo de emprendedores enfermeros, no se queda aquí y han decidido crear un modelo que va más allá de sólo el visor, este dispositivo es VITROLESION, el equipo que lo ha patentado está formado por Pablo García, Evelin Balaguer López, Julio Martos y Roberto León y han conseguido la patente que, además de tener una parte que permita la visualización para diferenciar si a la presión estamos frente a una UPP grado I o un eritema blanqueante, tenga también un sensor/sensores que pueda incluir un sensor de temperatura, presión, saturación de oxígeno y/o pH entre otros. Este dispositivo tendría una unidad de alimentación que será una placa solar, baterías o pilas. La unidad de señalización sería una pantalla LCD o LED e incluso podría tener también un altavoz. También se han propuesto incluir un módulo de comunicación inalámbrico para mandar la información sobre los parámetros del sujeto monitorizándolo a un control remoto con Wifi o Bluetooth y tendrá una abertura para poder llevarlo colgando (tal y como el que tengo yo en la foto).

En definitiva, me parece que este gran equipo y su VITROLESION es genial y muy completo y que se merecen un gran reconocimiento y difusión de lo que están haciendo. El hecho de ver que la enfermería es capaz de desarrollar herramientas así y que con este dispositivo se puedan analizar tantos parámetros importantes es algo que creo que se merece un gran aplauso por parte de todos y que debería tomarse como ejemplo, porque somos un colectivo que avanza a pasos agigantados y que no debe dejar de crecer y avanzar cada día, enhorabuena por vuestro invento compañeros además de ser encantadores tenéis muchísimo talento y estoy segura de que vuestra patente llegará muy lejos y ayudará en muchos hospitales.

Estoy deseando poder ver vuestro nuevo dispositivo, ya me parecía muy útil sólo el visor pero, además con la de características que tendrá el VITROLESION, creo que será una herramienta muy útil para valorar la situación del niño de forma rápida y accesible. Espero que lo tengáis pronto y que os vaya muy bien con este proyecto, sois geniales, un fuerte abrazo.

Tuve el honor de conocer a Pablo y a Evelin en el congreso, fueron muy amables en todo momento y ya sabéis que eso para mí siempre hay que agradecerlo. Además tuve la suerte de conocerlos un poquito más gracias a que gané un concurso de Kahoot al terminar su sesión sobre UPP y de premio me entregaron 4 visores de UPP y 4 guías de atención integral al niño hospitalizado elaborada por enfermeras del hospital Vall d’Hebron de Barcelona, el 12 de octubre de Madrid, el Sant Joan de Dèu de Barcelona, el hospital general universitario de Castellón y el hospital universitario La Paz de Madrid, unos premios fantástico que enseñaré y compartiré orgullosa por los destinos que me vaya llevando este trabajo que me enamora cada día.

Tengo varias cosas más para contaros del congreso que me llamaron la atención y fueron interesantes pero ya sabéis que voy algo justa de tiempo así que no os preocupéis que no se me van de la mente y cuando pueda os iré contando nuevas cosas.

Muchísimas gracias a todos por leerme y espero que difundáis este gran avance para la enfermería porque como bien dice Pablo el mundo de las patentes es interesante pero complejo y las enfermeras también debemos meternos en estos fregaos. Un abrazo enorme compañeros (:

Post publicado en octubre de 2019.


1. Experiencia en cuidados paliativos pediátricos en Son Espases.

Buenos días compañeros, hoy os voy a hablar de mi paso por la Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos (UCPP) y de cómo me he sentido durante esta experiencia. En primer lugar, aclarar que he estado en la UCPP del hospital de Son Espases en Palma de Mallorca. He venido aquí porque es un hospital en el que trabajé antes y quería ver cómo se trabaja en pediatría ya que es una de mis opciones el día que termine la residencia de enfermería pediátrica (como sabéis estoy pendiente de la oposición aquí y además aquí hay mucho más trabajo que en SESCAM por ejemplo).

Lo solicité como rotación externa y me la admitieron porque en mi hospital no tenemos unidad de cuidados paliativos pediátricos, he estado aquí durante el mes de julio de 2020. La UCPP de Son Espases lleva funcionando desde 2013 y, a día de hoy es una unidad que lleva sobre unos 40 niños.

Este servicio es uno de los que más respeto me ha dado siempre, pero tenía claro que quería pasar por aquí mientras soy residente porque siento que ahora es el momento de aprender y ver cosas nuevas y he preferido pasar por aquí ahora a que me llamen a una unidad como ésta a trabajar cuando terminé sin haber estado nunca antes. Sigo teniéndole respeto porque es un servicio duro en el que hay que tener unas habilidades especiales para estar pero estoy mucho más cómoda después de mi paso por aquí porque me veo preparada para trabajar en una unidad como ésta, me ha gustado mucho lo que he visto y me voy con muy buen sabor de boca.

Los paliativos en pediatría son muy diferentes a los de adultos, aquí no tenemos un límite de final de vida en 6 meses ni mucho menos, aquí se ayuda a las familias que tienen niños con enfermedades que amenazan o limitan su vida desde que pasan el punto de inflexión en el que empiezan a necesitar más ayuda porque realmente necesitan un equipo que esté con ellos y que entienda sus necesidades bien sea porque los padres se ven superados por la situación o porque cambia la situación del niño apareciendo más complicaciones o más frecuentemente.

Hay una parte de los cuidados paliativos pediátricos que son los cuidados en el fin de vida pero no lo es todo ni mucho menos, hay un largo camino hasta llegar ahí y hay que estar cerca de las familias en otras situaciones. Yo en esta rotación no he tenido la “suerte” de ver ningún fin de vida, lo pongo entre comillas porque es algo que me hubiera gustado hacer por ver la situación, aprender a reaccionar y ver cómo se actúa en esos momentos pero también porque el hecho de que no haya visto ninguno implica que no ha fallecido ningún niño y eso es una buena noticia.

En esta unidad he visto cómo hacer el día a día de las familias mucho más sencillo y la importancia que tiene estar cerca para lo que necesiten. Aquí la persona a tratar no es sólo el paciente si no que también lo es la familia. Hay mucho por hacer, los niños que son tributarios a recibir cuidados paliativos pediátricos según la ACPC (Association for Children's Palliative Care) son estos 4 grupos:

-Grupo 1: Niños en situación de amenaza para la vida y en los que el tratamiento curativo es posible pero puede fracasar (Cáncer, anomalías cardíacas).

-Grupo 2: Niños en situaciones en las que la muerte prematura es inevitable, pero que pueden pasar largos períodos de tratamiento intensivo dirigido a prolongar la vida (fibrosis quística, distrofias musculares, VIH/SIDA con tratamiento antirretroviral).

-Grupo 3: Niños con progresión de su enfermedad, sin opciones de tratamiento curativo, en los que el tratamiento es exclusivaente paliativo y puede extenderse por varios años (mucopolisacaridosis, VIH/SIDA sin tratamiento antirretroviral).

-Grupo 4: Condiciones con alteraciones neurológicas, mayor susceptibilidad a complicaciones del estado de salud, stuación irreversible pero no progresiva, aumentan la probabilidad de una muerte prematura (parálisis cerebral severa).

Como veis las familias susceptibles a recibir cuidados paliativos pediátricos van mucho más allá de los niños oncólogicos solamente. Para comenzar la atención por parte del equipo de cuidados paliativos pediátricos se debe superar el "punto de inflexión" del que hemos hablado anteriormente. Lo primero que debe producirse es que el niño sea derivado a la UCPP por su pediatra, después el equipo hace una primera valoración del caso del niño y se decide si recibirá cuidados paliativos pediátricos o si es un caso que puede esperar (en cuyo caso se volverá a revalorar pasado un tiempo o si cambia la situación). Una vez el niño entra a formar parte del programa se establece una primera reunión del equipo con la familia para presentarse e iniciar la relación y después se establecen visitas en el domicilio para continuar la relación y ver el entorno del niño.

He terminado esta gran experiencia conociendo el enfoque que tienen los cuidados paliativos y la forma de prestar cuidados que tienen, me he dado cuenta de que se puede aplicar este enfoque a muchas situaciones y muchos casos mucho más allá de un paciente en fin de vida. La forma de tratar a las familias y a los niños es una forma muy característica y me ha hecho ver que tener una buena relación y establecer confianza desde el primer momento es fundamental para que la situación mejore para el paciente. Algo que me ha llamado mucho la atención y que estaba muy bien organizado en este servicio es el trabajo en equipo, un equipo multidisciplinar compuesto por enfermeras (3), pediatras (3), psicológa (1) y trabajadora social (1), además, en este mes, también había residentes MIR y EIR (yo). Como veis es un equipo multidisciplinar muy completo, en mi caso he detectado que hay muy buena integración en este equipo y me he sentido como en casa la verdad, hay mucha unión entre todas y cuando surge algún problema se reúnen para hacer una toma de decisiones todas juntas lo cual me pareció algo muy positivo.

Pero también me he encontrado con algunas cosas que no esperaba, por ejemplo, tenía mucha ilusión con la atención domiciliaria y resultó que no tenían coche para ir a los domicilios las primeras tres semanas por problemas que surgieron después del COVID-19, esto hizo que no pudiéramos ir a ningún domicilio durante casi todo el mes. Por suerte, la última semana consiguieron que les dieran un coche y pudimos ir a los domicilios, actividad asistencial que me gustó mucho y con la que aprendí que hay mucho que hacer fuera del hospital y que es muy importante conocer cómo es el entorno de la familia y el hogar donde vive el niño para ver su situación y las necesidades que puedan surgirle.

En lo que respecta a docencia la rotación ha estado muy bien, en el equipo se han organizado para dar varias sesiones clínicas sobre diferentes temas como conceptos generales, vía subcutánea, PEG, perfusiones... y ha sido un punto muy a favor, han servido para rellenar días algo más tranquilos y para seguir aprendiendo todas juntas, en las sesiones estaba tanto yo como las MIR que estaban e incluso pude dar una yo misma en mi última semana asi que es algo que me ha gustado mucho hacer y que me ha ayudado a tener más confianza a la hora de dar mis propias sesiones, la que hice fue sobre muerte perinatal y duelo, os hablaré de ello en otro post porque me parece un tema muy interesante.

Un punto negativo que le veo a los hospitales grandes es que haya muchos residentes en la misma rotación, esto hace que si hay que hacer alguna técnica pueda surgir el conflicto de quien la hace o que haya gente que no pueda hacerla. En mi caso he coincidido en la rotación con 2 MIR, ambas de pediatría, una haciendo el rotatorio que le tocaba y la otra haciendo la subespecialidad de paliativos pediátricos y ambas muy majas por cierto. La verdad es que ha sido un mes en el que asistencialmente hemos tenido pocas cosas que hacer y practicar como tal, tuvimos un niño al que hubo que ponerle varias vías subcutáneas y pudimos practicar la sesión que habíamos hecho. Al ser varias residentes cada una lo pudimos hacer sólo una vez, esto es algo que quiero destacar porque debe ser tenido en cuenta, si estás solo en una rotación podrás hacer todas las técnicas y por tanto practicar mucho más que si estás con otros residentes, no sé si me entendéis.

Lo último de lo que quiero hablar sobre esta experiencia es el idioma, en este caso el mallorquín, la última vez que estuve en Palma trabajando toda la gente me hablaba en castellano y no tuve problemas para entenderme. Sin embargo, esta vez me ha costado más adaptarme porque tanto en el equipo como con los padres se hablaba mucho en mallorquín. Esto es algo que debéis tener en cuenta si pedís aquí una rotación externa, yo he intentado que se hablara en castellano la mayoría del tiempo y le he pedido a los padres que si no les importaba hablasen en castellano porque no entendía el mallorquín y la mayoría no han tenido problemas, pero ha habido ocasiones en las que ya estaban hablando en mallorquín o los padres no me conocían y no he podido decirlo y me ha costado bastante entender de que hablaban. No es algo que haya pasado todos los días ni mucho menos pero si que lo he notado más que la última vez que trabajé aquí y es algo que me ha hecho ver que si quiero que Palma sea mi destino debo aprender a hablar mallorquín porque me facilitará mucho el camino.

En resumen, ha sido una gran experiencia de la que me llevo muchas cosas positivas, sobretodo me ha cambiado mucho la forma de pensar sobre los cuidados paliativos en pediatría y me ha hecho darme cuenta de lo equivocados que estamos cuando decimos "que no se muera en mi turno". Debemos cambiar esta frase por un "que puedo hacer para mejorar la situación de este niño en mi turno", debemos tratar a la familia y al niño como un todo y ver en qué podemos ayudarlos en cada situación para hacerles más fácil la estancia.

Muchas gracias por leerme, espero que te haya gustado mi experiencia y que te sirva de ayuda si estás pensando en irte a rotar a un servicio así, sin lugar a dudas se aprende muchísimo y te vas sintiéndote mucho más grande que cuando llegaste. Un abrazo muy fuerte compañeros.

En la sesión clínica sobre bombas de perfusión.